Este interesante trabajo se consiguió gracias a la amabilidad del Prof. Horacio V. Zabala, coordinador de la lista de ABDAM y al que extrañaremos siempre. Mil gracias, profesor, esté donde esté....

  SUPLEMENTO DE " ANALES GRAFICOS", del Instituto Argentino de Artes Gráficas,

Buenos Aires, 1941.

                       LOS MAESTROS DE LA BIBLIOGRAFIA EN AMERICA

José Torre Revello

 (Bajá el texto completo con la bibliografía correspondiente)

           Beneméritos varones del pasado se consagraron con tenacidad ejemplar a registrar la producción tipográfica salida de los tórculos que funcionaron en América.-               

            El solo problema de fijar con cierta exactitud el año de la iniciación de las primeras muestras en el Nuevo Mundo, llevó a los mas decididos y consagrados a consagrarle penosas jornadas de búsquedas, por bibliotecas y archivos, y aún, si pretendiéramos ser con suma  exigencia  exactos, el problema está sin resolver por falta  de pruebas materiales, aunque existen  ciertas otras de índole subsidiarias que permiten señalar un lapso no mayor de cuatro años, en el cual el primitivo tórculo dio a nuestra América el primer escrito estampado con letras de molde, es decir, los años corridos entre 1535 y 1539.

            La ejemplaridad y tesonera dedicación  de esos beneméritos bibliógrafos, nos permite hoy día hablar con cierta autoridad de las producciones impresas, en ciudades de la zona americana, que tuvo bajo su tutela España hasta los albores de la Independencia.

            Repositorios de libros varias veces centenarios, conservan celosamente raros ejemplares, para regocijo y placer de bibliógrafos y bibliófilos, y más aún, diremos para aquellos que en las apretadas letras de esos volúmenes, buscan los pensamientos, ideas e  inquietudes de otras almas que dejaron allí estampadas la razón de su vivir y de su paso por el mundo.-

            Los bibliógrafos que dejaron anotadas las producciones tipográficas de otras edades, merecen de los hombres de hoy, la máxima gratitud, por ofrecernos en ordenada catalogación el frutos de la sabiduría y la expresión  espiritual de quienes  nos antecedieron, abreviando de esa suerte , búsquedas afanosas, que nos insumirían mucho tiempo.-

            Sea este breve preámbulo como justificativo del tema de mi disertación. A través de mis palabras desfilarán, si no todos, algunos de los bibliógrafos más afamados, que consagraron sus vigilias a registrar la producción tipográfica de nuestro continente, y también algunos otros, a quienes, si no intereso en forma precisa la bibliografía local, sin embargo aportaron  con sus obras fundamentos valiosos para el conocimiento de la bibliografía general o particular para ciertos sectores del continente. Este propósito, no enumerado en el título de la disertación, nos permitirá referirnos a bibliógrafos que en realidad no podrían ubicarse dentro de un panorama estricto y circunstanciado sobre la historia y bibliografía de la imprenta en América, pero tampoco se les podría excluir, dada la categoría que alcanzaron con sus obras y por el progreso que señalaron en el campo de la bibliografía americana..-

            Sin otras aclaraciones que, no consideramos necesarias, comenzaremos a hablar de lo que nos hemos propuesto decir.

 

            Entre todos los bibliógrafos que vamos a recordar, le corresponde el primer lugar en la  bibliografía americana, que nadie le discute, a un espíritu consagrado de lleno al estudio de diversos aspectos relacionados con el Nuevo Mundo, que si no nació precisamente en él, lo vivió intensamente durante cierto tiempo de su existencia. Acabo de referirme a Antonio de León Pinelo, que habitó nuestra ciudad [Buenos Aires] y que fue celoso defensor de sus intereses económicos ante los impávidos consejeros del Supremo de las Indias.

            José Toribio Medina, estudioso sin parangón en la historiografía americana, es el autor que más ha profundizado sobre la vida y obras de León Pinelo.- Siguiendo sus referencias, asentamos que este nació en Lisboa, en los comienzos de la última década del siglo XVI, fijando como probable la ocurrencia de este hecho, entre los años 1591 y 1592 .-

Sus padres eran portugueses de nombres Diego López de Lisboa y Catalina de Esperanza Pinelo, y se vieron  precisados, en 1595, a huir de Portugal con rumbo a España, por temor a ser juzgados y condenados por la Inquisición Lisbonense, que había entregado a las llamas a varios de sus parientes, tachados de judíos. [1]

            Diego López de Lisboa y los suyos se radicaron temporalmente en Valladolid. A la sazón sólo tenía dos hijos: Juan [2] y Antonio, el después célebre jurista y bibliógrafo, que era el menor de los dos.- No debía hallarse muy seguro Diego López de Lisboa, en la capital vallisoletana, porque poco tiempo después se encontraba radicado en Madrid, de donde pasó clandestinamente a Buenos Aires para consagrarse al comercio.[3] La esposa, sus dos hijos, la abuela materna de éstos y una hermana del marido de la última , obtuvieron en 1604, licencia para venir al Río de la Plata.[4] Diego López de Lisboa con su familia, durante algunos años se radicó en Buenos Aires, de donde se trasladó a Córdoba; allí hubo dos hijos más: Diego y María Andrea. [5] En la capital mediterránea , el cabeza de familia se dedico a la profesión de mercader.- Muerta su esposa, pasó a Potosí, en donde continuó ejerciendo el comercio " ganando mucho caudal ".- Más tarde paso a Charcas, en donde junto con sus hijos, inició estudios superiores para consagrarse a la carrera eclesiástica, alcanzando el grado de licenciado y ordenándose sacerdote en 1621.

Diego López de Lisboa se supone que falleció en 1639.-



[1] Juan López - padre de Diego López de Lisboa y abuelo de Antonio de León Pinelo, la suegra del mismo y otros parientes cercanos fueron procesados por la Inquisición de Lisboa y quemados en público, auto de fe celebrado en la capital de Portugal en 1595. Cfr.: José Toribio  Medina: Biblioteca Hispano - Americana (1493-1810), tomo VI, Santiago de Chile, 1902. Juan Enrique O´Ryan, Don Antonio de León Pinelo; rectificaciones, Valparaíso, 1903, apoyándose en una referencia que suministra su biografiado en la obras Anales de Madrid, asegura que nació en Valladolid, parecer que siguen otros estudiosos, sin traer a colación mayores fundamentos. Teniendo por cierta la referencia, asentamos; que razones que deseaba mantener oculta, llevaron a León Pinelo a disimular su verdadera cuna.

 

 

[2] El hermano mayor de Antonio de León Pinelo, que se firmaba Juan Rodríguez de León, deja expresa constancia de su nacimiento en Lisboa, en un memorial dirigido al Rey, en el que solicita carta de naturaleza española. Fue presentado dicho memorial en España, en 1622, por su tío fray Antonio López, carmelita, hermano del " capitán Diego López de Lisboa". En él,  dice, que su sobrino es hijo legítimo del referido López de Lisboa y de " Catalina de Esperanza, su legítima mujer, vecinos encomenderos que hoy son de la ciudad de Córdoba, en la gobernación  del Tucumán , provincia del Perú". Se inserta en José Toribio Medina, Biblioteca Hispano-Americana. citada, tomo VI, p. 437-439. A continuación se reproducen otros documentos relativos al mismo personaje y a su familia. Juan Rodríguez de León, alcanzó la dignidad de canónigo en la catedral de Puebla de los Angeles

                En la publicación citada de Medina, se describen las obras que escribió, ya sean impresas o manuscritas, y entre las noticias que trae sobre el mismo, cita las palabras que estampó el doctor Francisco de Samaniego, en las que, después de mencionar diversas obras que imprimió Juan Rodríguez de León, agrega que fue un elocuente y sapientísimo orador sagrado, asentando " holgárame yo ver siete tomos de Sermones que esperan la las prensas, predicados en Madrid a S.M. y a sus Consejeros, con tan singulares aplausos y en Sevilla con tan no vistos asombros, que no era posible cantar misa adonde predicaba, haciéndole subir al púlpito al amanecer, si no era entre los dos coros, cuyas horas no se dispensaban".

                Véase la reseña de las obras que imprimió Juan Rodríguez de León en la capital de la Nueva España, en José Toribio Medina, La imprenta en México, 1539.1821. Santiago de Chile, 1907-1912, 8 volúmenes.

 

 

[3] Conocemos el dato de que, en 1601, entró en el puerto de Buenos Aires Diego López de Lisboa, en calidad de Maestre de la carabela San Benito, procedente de la Bahía del Salvador; sin embargo, el autor que enseguida anotaremos, reproduce un documento relacionado con Diego López, datado en Córdoba, a 7 de junio de 1599, ¿ Se tratará de un homónimo ? Luis G. Martínez Villada, Diego López de Lisboa, en Revista de la Universidad Nacional de Córdoba, 1939, año XXVI, p. 69 a 99 y 406 a 512.

                Para conocer la importancia que tuvieron los portugueses en el comercio del Río de la Plata, consúltense las siguientes obras: de José Toribio Medina, El Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición en las provincias del Plata, Santiago de Chile, 1899; José Torre Revello, Nuevos datos para el estudio de la Inquisición en el Río de la Plata, 1930; R. de Lafuente Machaín, Los portugueses en Buenos Aires (siglo XVII),[Madrid. 1931], y Boleslao Lewin, El juicio en la época colonial, un aspecto de la historia rioplatense, Buenos Aires, 1939.

 

[4]                Nosotros hemos visto la licencia de embarque fechada en 1604. Además, el mismo León Pinelo, recuerda en su obra inédita, que consultamos en Madrid, titulada El paraíso en el Nuevo Mundo....que " el año de 1604, entrando yo en este río de la Plata".  

                Según  declaraciones hechas en Buenos Aires por Antonio González, a 7 de abril de 1611, decía " que habrá seis años poco más o menos, que este testigo vino al puerto de Buenos Aires, en el navío de Juan Quintero, persona que reside en esta puerto, y vino asimismo en el dicho navío una mujer que se llama Catalina de Esperanza, portuguesa de nación, que hoy reside en este puerto, y  es mujer de Diego López de Lisboa, que asimismo reside en este dicho puerto, y con ella vino su madre de la dicha Catalina de Esperanza, de cuyo nombre no me acuerdo, y vino una hermana de dicho Diego López y dos hijos del susodicho llamado Francisco Juan Navarro...

                Se reproduce en José Toribio Medina, Biblioteca Hispano-Americana, citada, tomo VI, p. 458. Luis G. Martínez Villada, en Diego López de Lisboa, reproduce el testamento de Catalina de Esperanza.

 

 

[5]          Diego de León Pinelo era natural de Córdoba, en donde estudio artes y teología; pasó con su hermano Juan a España, en 1627. Se recibió de bachiller en cánones y leyes en la Universidad de Salamanca, el 21 de abril de 1633; se graduó de licenciado en la de San Marcos de Lima, en 19 de julio de 1636, y de doctor el día 28 del mismo mes y año. Fue catedrático y después rector de dicho centro docente. Falleció en la capital del Perú en 1671. Se hallarán noticias sobre sus obras, con importantes documentos relacionados con dicho personaje, en José Toribio Medina, La imprenta en Lima (1584-1824), Santiago de Chile, 1905; 4 volúmenes.

 

 

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